Coronel Morris
Dijo Jorge Luis Borges que ser inmortal es baladí; menos el hombre, todas las criaturas lo son, pues ignoran la muerte. Lo divino, lo terrible, lo incomprensible, es saberse mortal. Pero en el caso del Coronel Morris, veterano de la Guerra de Irak, lo terrible es saberse inmortal. Todo por esa maldita Pata de Mono… Morris es el mensajero del mal, trae el fruto prohibido que corrompe el paraíso y lo libera de su eternidad.